lunes, 10 de junio de 2019

FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN, SAYCO Y EL ESTADO COLOMBIANO TENDRÁ QUE RESPONDER POR LOS DAÑOS OCASIONADOS AL BUEN NOMBRE, DERECHO A LA HONRA, IMAGEN Y LA REPUTACIÓN, ENTRE OTROS, DEL PERIODISTA Y EMPRESARIO OTTO MEDINA MONTERROSA.


            


En la presente semana los abogados del Comunicador Social y Periodista Otto Medina Monterrosa emprenderán las acciones contra la Fiscalía General de la Nación, la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia - Sayco y el estado colombiano por las violaciones cometidas en desarrollo del supuesto fraude procesal en la tutela que obliga al reintegro del maestro Nino Caicedo Córdoba, como Gerente General de Sayco y que aun continua sin cumplir.  

La Fiscalía tendrá que entregar copia de los fundamentos de hecho y de derecho que tuvo el Fiscal Andrés Peña para solicitar una orden de captura en contra de Medina Monterrosa siendo que el 18 de junio de 2018 apenas se enteró de la absurda denuncia en su contra le manifestó al Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Majagual Sucre su deseo de asistir a las audiencias para aclarar los hechos. 

Igualmente, tendrá que explicar la forma deliberada como fue enviada a los medios de comunicación una foto que fue realizada por agentes del CTI que le manifestaron a Medina Monterrosa, que por haberse presentado voluntariamente la foto sería solo para los archivos personales de los dos agentes que están a lado y lado en la mencionada foto. Extrañamente cuarenta minutos después aparece la foto en redes sociales y medios de comunicación, además, con la información de una supuesta captura siendo que el Comunicador Social y Periodista Otto Medina Monterrosa se presentó voluntariamente como lo demuestran las actas de entrega y los audios de la audiencia realizada en jueves en la noche en San Marcos Sucre. 

La Fiscalía y Sayco tendrá que explicar por qué en el comunicado enviado a todos los medios del país afirman que las personas que pusieron la tutela lo hicieron con el fin de reclamar dos (2) mil millones de pesos siendo que gasta el jueves en la noche se hizo una imputación y que, la tutela es un mecanismo transitorio de defensa de derechos fundamentales que en ningún caso es idonea ni sirve para hacer reclamaciones económicas. 

Lo más grave de todo esto es que amparado en una orden de captura se haya informado irresponsablemente en este comunicado que los denunciados por Sayco hacían parte de un cartel delincuencial liderados por Medina Monterrosa y los jueces, toda vez que la intervención del Comunicador Social y Periodista se da el 14 de septiembre de 2015, tres meses después, para el cumplimento de los fallos que fueron emitidos en julio y 2 de septiembre de 2015. 

La información enviada a todos los medios de comunicación, igualmente, se afirma con sesgo que las actuaciones de los abogados Alex Benavides y Giomar Vidal (Q.E.P.D), jueces de primera y segunda instancia, fue dolosa, siendo que a la fecha solo existe un fallo de primera instancia de la comisión de hechos del Consejo Superior de la Judicatura, Seccional de Sucre, el cual fue apelado y está apelada ante la instancia superior. 

En lo referente a Roberto Díaz Díaz y su abogado, las personas que interpusieron la tutela, cabe aclarar que no están capturadas, como lo deja ver Sayco, fueron dejadas en libertad al día siguiente de la captura (24 de mayo), ya que no hallaron merito para que se les privara de la libertad.

Cabe destacar que el fallo que obliga al reintegro del maestro Nino Caicedo Córdoba hizo tránsito a cosa juzgada después de pasar por los Tribunales de Sucre y el Magdalena, las salas civil y penal de la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional después de un recurso de insistencia radicado en favor de Sayco por el entonces magistrado Jorge Ignacio Pretelt Chaljub. En ninguna de estas decisiones se ha manifestado que el accionante y el coadyuvante de esta tutela no tenían capacidad jurídica para actuar en esta acción constitucional. Con tal afirmación se le está mintiendo a los medios y a la opinión publica.

Finalmente, Medina Monterrosa acaba de contratar los servicios profesionales de las empresas Meléndez & Meléndez Abogados, Perea Sánchez Abogados y al Dr. Gian Carlo Paredes Rivera para adelantar las demandas y denuncias contra todos los que participaron en el deterioro de su honra, imagen, buen nombre y reputación social y comercial.

miércoles, 8 de agosto de 2018

OTTO MEDINA, ENTRE CANCIONES, PERIODISMO Y EL DERECHO DE AUTOR.

OTTO MEDINA, ENTRE CANCIONES, PERIODISMO Y EL DERECHO DE AUTOR. 

Nació en Palo Alto, corregimiento del municipio de San Onofre (Sucre), el 19 de septiembre de 1964. Hijo del ex diputado del departamento de Sucre el Dr. Narciso Medina Caraballo y Esther Monterrosa Álvarez (q.e.d). Es el mayor de siete hermanos, seis de ellos profesionales y el otro dedicado a sus negocios personales.

Desde muy niño sintió  inclinación por la música, gracias a las parrandas que organizaba su padre con conjuntos vallenatos, bandas y gaiteros. Esta situación fue determinante en su vida para convertirse en compositor cuando apenas tenía quince años. Le reconoce al profesor Hilario de la Rosa, un profesor que tuvo en San Onofre, el hecho de haberle dicho las palabras justas para convertirse en compositor cuando hacía tercero de bachillerato.

Su obra musical comprende más de doscientas cincuenta canciones en diferentes géneros, con más del cuarenta por ciento de ellas grabadas por muchas agrupaciones, entre las que se destacan Marcos Díaz, Bacatá Orquesta, Toba Zuleta, Ramiro Padilla, Patricia Teherán con las Musas del Vallenato, Miguel Cabrera y el rey vallenato Eliécer Ochoa, Ídolos de Oro, Los Vecinos del Barrio, Franco Argüelles & Mario Campanela, William Peter & José López y Rafael Ricardo & Alex Ledezma, Alex Manga, William Sierra, Enaldo Barrera, Diomedito; entre otros.
Algunas de sus canciones han sido grabadas por él mismo, tal es el caso de: “Canta paloaltero”, “El que Toca el Piano”, “Sanjuanera Mía”, "El Mas Noble de los Papás", “Pa el Bailado” y “Quédate Quieta”, las cuales ha grabado al lado de los acordeoneros José Vásquez y Norbey Vidal. 

Su repertorio incluye vallenatos, porros, cumbias, salsas, sones caribeños, champetas, entre otros géneros que lo ubican como uno de los compositores más polifacéticos de Colombia.
Se le conoce también como productor discográfico del sello “Sonyvision”, haciéndole producciones a grupos y cantantes como Rey Mora, “Los Vecinos del Barrio”, William Peter y José López, “Los Ídolos de Oro” “Los Soneros de Gamero” y varias de las orquestas cartageneras.

Es comunicador social y periodista de la Universidad Los Libertadores y terminó sus estudios de Derecho en la Universidad Gran Colombia. Tiene estudios en docencia universitaria en la Universidad de San Buenaventura, Audiovisuales en la Universidad del Rosario, Visión Empresarial Estrategia y Competitividad en la universidad de Cartagena y Guion cinematográfico con Robert Mckee. Se ha desempeñado como asesor de imagen y mánager de muchas agrupaciones, entre las que podemos citar a Otto Serge y Rafael Ricardo, Patricia Teherán, la orquesta “Inéditos de Colombia”, “Las Musas del Vallenato”, Franco Argüelles, Lidio García y Rubén Lanao, entre otros.

Entre sus obras más destacadas se encuentran “Sanjuanerita Mía”, grabado por Miguel Cabrera y Eliécer Ochoa; “Te Amargan la Vida”, grabada por Marcos Díaz, William Peter & José López; “Castillo de Flores”, grabada por Patricia Teherán y “Las musas del vallenato”; “Quédate Quieta”, grabada por Reinaldo “El Papi” Díaz & Miguel Julio; “Que lo Vuelvas a Cumplir”, interpretada por Jorge Luís Jerez y “Otra Navidad Sin Ti”, llevada al acetato por Franco Argüelles y Mario Campanela, “Un Sí Definitivo” grabada por Rafael Ricardo & Alex Ledesma; “Palabra de Gallero”, grabada por Enaldo Barrera “Diomedito”; “Sueño que vuelves”, interpretada por Alex Manga; “No Me Busques”, en la voz de William Sierra y Luisa Fernanda Durán; entre otras.

Una de las canciones que le ha dado grandes satisfacciones es “Canta paloaltero”, grabada en su voz y convertida en himno del “Festival Nacional de Canciones Inéditas y Cantos Populares”, que se realiza anualmente en su pueblo.

Se desempeñó alternadamente en cargos importantes como productor del Canal Institucional, investigador guionista de Televideo y realizador y guionista de Yuma Vídeo Cine, Director de Comunicaciones de SAYCO, Director del programa “Viva la Música” del Canal Uno. Fue presentador y director de programas en el Canal Cartagena, estuvo por casi diez años en Radio Vigía de Todelar Cartagena como director del programa “El Magazín Dominical”, escribió por algún tiempo para el periódico El Universal de Cartagena. Ha sido asesor de imagen y comunicación de importantes políticos como Lidio García Turbay, Jairo Fernández Quessep, Silfredo Morales Altamar y muchos personajes de la vida pública.  

Estuvo como presidente de Centro Cultural Internacional con sede en Estados Unidos, Capitulo Bogotá. Presidente de la Asociación Colombiana de Periodistas Afrodescendientes, ACOLPAFRO. Actualmente trabaja en el Ministerio del Interior y litiga como abogado después de terminar sus estudios en derecho en la Universidad Gran Colombia. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

Héctor Gamarra: El locutor que ve con su voz

Héctor Gamarra: El locutor que ve con su voz

OTTO MEDINA MONTERROSA, ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL.

Publicado en El Universal el domingo, 03 de febrero de 2008


A Héctor Gamarra Olivares lo escuchan los santarroseros todos los días del año, desde las primeras horas de la mañana en los 101.1 de Santa Rosa Stereo, la emisora del pueblo.

Es muy creativo, diestro, recursivo y elocuente al presentar los temas musicales y las pautas comerciales.

En su mente guarda —según él— más de mil nombres de habitantes de todos los sectores del pueblo quienes hacen parte de su reporte de sintonía diaria. 

A sus oyentes les es familiar escucharlo nombrar fluidamente a Gertrudis Pinto, María Vivanco, Osiris Castro, Jamer Robles, Pedro Torres, Alí Padilla, Leonela Rebolledo, Santiago Torreglosa, Hortensia Padilla, Teresa del Rosario Cárdenas, Osiris García, Carlos Marrugo, “La Monita” Carrasquilla, todos ellos habitantes del barrio Sagrado Corazón de Jesús. 

A quienes se les muere un familiar —como señal de duelo y por respeto a su dolor— los deja de nombrar por varios días. 

En sus más de 25 años en los medios de comunicación, le ha tocado hacer perifoneo, ser jefe de debate de campañas electorales, animador de eventos públicos, asesor de imagen de políticos, corresponsal para noticieros y magazines de las emisoras de Cartagena. Al comienzo de su carrera, fue corresponsal del periódico El Universal, de Cartagena, a pesar de su ceguera.

Es el primero de nueve hermanos del matrimonio compuesto por Laureano Gamarra Baena y Nidia Esther Olivares Hernández, quienes hicieron su mejor esfuerzo para que él estudiara, pero sólo pudo hasta quinto grado de primaria porque los primeros síntomas de una infección óptica aparecieron para truncar sus aspiraciones.

“Empecé a perder la vista desde que tenía algo mas de diez años —sostiene sin amargura y con mucho humor.— Tuve la ilusión de ser abogado o periodista, aunque la radio para mí lo es todo. Duermo todas las noches con un radio prendido, pero, además, tengo otro de baterías para cuando se va la luz”. 

Comenta que siempre ha admirado al periodista Juan Gossaín, quien se convirtió desde hace muchos años en su profesor. Gossaín es su ejemplo. Por eso lo escucha desde las primeras horas del día, cuando tiene que salir a guerrear para sostener la emisora, sus tres hijos y su hogar; y en los ratos libres, hasta que el periodista desaparece de la programación diaria de la cadena radial RCN. 

Héctor es uno de los personajes más queridos del pueblo. Dicen los amigos que algunos alcaldes han tenido el cariño de la gente, pero al poco tiempo el mismo pueblo se encarga de señalarlos y tirarlos al cuarto de San Alejo, porque no cumplen con las expectativas o por cualquier amarre burocrático que no les simpatiza a sus seguidores. Héctor Gamarra, en cambio, ha tenido una aceptación ascendente, popularidad y cariño en la comunidad santarrosera. Todos los días gana en sintonía radial. 

Cuando Héctor está en la emisora, en el pueblo cuesta trabajo escuchar un radio sintonizado en las frecuencias de Olímpica, Tropicana, La Reina o Rumba, las emisoras stereo de Cartagena, que, por lo general, son dueñas de la sintonía en cada uno de los pueblos del departamento de Bolívar. Cuando Héctor está al aire en “Santa Rosa Stereo”, el rating de las emisoras de Cartagena desciende a cero. Las calles del pueblo, son un solo radio. Héctor es el dueño de la sintonía. 

SUS INICIOS 
“Estoy en la radio por iniciativa de Teresa Correa Martínez. Fue ella quien me motivó para que me metiera en esto, que es mi vida. Desde entonces he estado con muchos periodistas de trayectoria reconocida en casi todas las emisoras de Cartagena; en “La voz de las estrellas”, “Radio bahía”, “La voz de Las Antillas”, “Radio Vigía”, “Colmundo Radio”, “Radio príncipe”, “Radio Esperanza”, “Emisoras Fuentes” y “Radio Bucanero”. En la mayoría de ellas, acompañando a Luís de Ávila. Pero también he tenido la oportunidad de estar con Rafael Puello Montero, Carlos Carrillo López y Dagoberto Coneo López, entre los que recuerdo”. 

“Muchos de los que me escuchan no saben que tengo limitaciones visuales. Ello se debe a que, a pesar de ser ciego, tengo facilidad para redactar mentalmente la información, conservando los lineamientos periodísticos. Por eso no detectan mi discapacidad”, manifiesta con orgullo y ganas de impresionar.

Esta habilidad no sólo se debe a su destreza en los medios, ya que “el Centro de Capacitación a Líderes Populares” estuvo en esta localidad adelantando unos seminarios- talleres, en los que Héctor tuvo la posibilidad de capacitarse. 

“En estos talleres —nos cuenta— comenzó la idea de la ley de las emisoras comunitarias, a raíz de un programa que él se inventó a través de los altavoces de la iglesia, medio que enlazaba con la emisora de Cartagena cuando hacia los informes”. 

“Ellos vieron la forma como yo trataba de masificar la información y les gustó mucho ese detalle. Años después aparecieron las emisoras comunitarias y le concedieron a Santa Rosa la suya por derecho propio”. 

EL AMOR POR SU TIERRA
Santa Rosa es un municipio de más de dieciséis mil habitantes, a unos diez kilómetros de Cartagena, en el carreteable que conduce a Villanueva, San Estanislao de Kostka y Soplaviento, los municipios que conforman La Línea.

Su desarrollo se ha dado gracias al empuje de su gente, que a pesar de estar muy cerca de la capital de Bolívar, el apoyo departamental no sólo es invisible para Héctor Gamarra Olivares, sino que el resto de la población no ha visto una obra financiada por el departamento en años. Aun así, Héctor se siente orgulloso de su pueblo.

“Nací en Santa Rosa el 23 de octubre de 1964. Aquí hice la primaria en la ‘Institución Técnico Agropecuaria Nuestra Señora del Carmen’. Aquí tengo mi hogar, tres hijos que quiero mucho y he podido trabajar en muchas actividades, todas ellas relacionadas con la comunicación. Excepto la época en que gracias a la idea del Dr. Prudencio Machacón Escamilla fui electo como concejal. Allí me mantuve nueve años”.

La gente lo describe como un luchador incansable. Cuando le ofrecieron la posibilidad de aspirar al Concejo de Santa Rosa, no lo pensó dos veces y se apresuró a adelantar la campaña política que lo llevó a sacar la mejor votación en las elecciones de 1991 y a ser reelegido dos veces más como concejal. 

“Yo fui un concejal de respeto, no como algunos concejales machuchos que hay en el actual Concejo”, apunta con vehemencia. Y así lo confirman comentarios como los de Eduard Torreglosa Castellanos: 

“Conozco a Héctor desde hace más de treinta años. Es un tipo que se ha dado a querer, la comunidad lo estima bastante. Hicimos política juntos y defendíamos a la comunidad, como el papá defendiendo a su hijo”.

Sus gafas oscuras le dan la apariencia de un piropeador profesional, de esos que se quedan viendo el infinito, esperando el paso de una morena contorneada de su pueblo para dejarle caer la magia de su voz fuerte. Pero no, Héctor usa gafas para darle otra apariencia a su condición de invidente, tal vez para no llamar tanto la atención cuando “mira” a la gente y su mirada se pierde en el vacío. Usa gafas porque a pesar de ser ciego, todavía conserva en su ego un rezago de hombre afrocaribe que quiere impresionar con su pinta. Usa gafas porque lo hacen ver mejor.

Pero su vida no ha sido fácil. Además de su afición por el periodismo y la locución, se ha desempeñado en diferentes actividades: siendo muy joven se ocupaba de ordeñar en la finca de su mamá, pero también se le medía a desmontar potreros. Quizás esa misma situación lo obligó a irse a donde una tía anhelando otras posibilidades.

“En alguna ocasión —afirma Héctor— hace muchos años fui a Luruaco a visitar a mi tía Clelia Olivares Hernández. Allí me salió trabajo por varios meses como ayudante de albañilería. Posteriormente, mi tía se mudó para El Copey (Cesar) y resolví acompañarla. Allá conseguí trabajo nuevamente en la misma actividad que venía desempeñando en Luruaco”.

A lo largo de la conversación se mostraba un Héctor luchador y decidido, a pesar de su impedimento. Un hombre que busca por su cuenta no quedarse relegado en la información, un hombre que va hurgando por la vida y su experiencia lo convierte —a su manera— en un triunfador, en un fuerte crítico de la vida misma.

“Álvaro Uribe es el presidente que Colombia necesitaba. Con él hemos conseguido muchas cosas. Por eso hoy creo que el intercambio humanitario también se va a dar”, manifiesta.

En dos ocasiones estuvimos en la emisora para hablar con Héctor de su vida, su paso por las emisoras de Cartagena, y lo que pensaba de la realidad de su municipio. Durante ese tiempo quedamos casi al tanto de lo que acontece en Santa Rosa, pero también nos dejó ver un profundo agradecimiento hacia el ex alcalde Carmelo Guzmán, quien en su campaña a la Alcaldía en el 2000, le ofreció —si llegaba al primer cargo del municipio— diligenciar la emisora. Inmediatamente que fue elegido, le cumplió el sueño de tener su frecuencia.





jueves, 22 de noviembre de 2012

UN GRAMMY LATINO PARA UN CABALLERO DE LA MÚSICA, RODRIGO RODRÍGUEZ.


La Fundación Autores y Compositores de Colombia, FUNAYCOL, quiere resaltar con orgullo el premio Grammy Latino alcanzado por los artistas colombianos Juan Piña y Rodrigo Rodríguez como mejor Álbum Vallenato / Cumbia, titulado “Le canta a San Jacinto”.

Juan Piña, nacido en San Marcos Sucre, mientras que Rodrigo Rodríguez nacido en San Jacinto Bolívar, lograron lo que parecía imposible de alcanzar dado que en la misma categoría se encontraban nominados Omar Géles y su “A dúo con los grandes”; Jorge Celedón con “Lo que tú necesitas”, Silvestre Dangond con “No me compares con nadie” y Diomedes Díaz y su álbum “Con mucho gusto caray”.
RUBEN DARIO ALVAREZ - EL UNIVERSAL
La producción “Le canta a San Jacinto” es un compendio de canciones del estilo sabanero, donde los interpretes grabaron varias canciones pertenecientes a compositores de la sub región de los Montes de María.

Rodrigo Rodríguez, es reconocido como uno de los artistas de mayor trayectoria en toda la sabana de Sucre, Córdoba y Bolívar. Ha logrado grandes éxitos en Méjico a donde frecuenta con su agrupación para atender extensas giras musicales que le han dado la oportunidad de tener el cariño de los mejicanos. Por todos estos antecedentes es en la actualidad uno de los acordeonistas y compositores más prolíficos que ha parido la música terrígena de este lado de América Latina.

En más de 30 años de vida artística, Rodríguez Lora ya casi se acerca a las 50 producciones discográficas, realizadas en compañía de connotados cantantes como su paisano, el compositor Adolfo Pacheco;  el cantante sucreño Miguel Cabrera, con quien diseñara un excelente cuadro musical durante el auge del llamado vallenato romántico en la década de los años 80; y con el cartagenero Manuel “Mañe” Bustillo, coronando selecciones de canciones folclóricas del Caribe colombiano.

Pero, al igual que ha sucedido con otros artistas colombianos, Rodrigo Rodríguez es mucho más conocido en el exterior que en Colombia, pues en México (en donde se le conoce como Roy Rodríguez) goza de una sólida preferencia por cuya razón no dudan en catalogarlo como otro de los reyes de la cumbia, después del desaparecido Andrés Landero Guerra.

Juan Piña le canta a San Jacinto viene a ser uno de sus más recientes proyectos, concebido en la ciudad de Barranquilla, más exactamente en casa del también músico Osvaldo Olivera, quien en alguna ocasión había hecho parte de la orquesta La Revelación, que fue, durante mucho tiempo, el marco musical de Juan Piña.

En esa parranda, obviamente, también estaba como invitado Juan Piña, quien acaba de llegar de los Estados Unidos, en donde había residido por varios años y lejos de las actividades musicales que tanta gloria le dieron en Colombia.

En medio de la celebración, le comunicó a Osvaldo Olivera su buena impresión por el estilo de Rodrigo Rodríguez en el acordeón, por lo cual se animó nuevamente a imaginar otra grabación en estilo vallenato tradicional, a pesar de que llevaba 15 años sin cantar en ese género. Pero la propuesta sufrió una variación, pues Rodríguez le sugirió que el disco compacto se hiciera con acordeón en estilo sabanero.

La primera canción que Piña tenía en mente era el merengue clásico de Adolfo Pacheco, El viejo Miguel, a lo que Rodríguez aportó el resto del repertorio: Mercedes, El cordobés, La hamaca grande, La muerte de Eduardo Lora, La pava congona,  La cuna de Landero, La maestranza, Sueño con María y Milagro de amor, este último de la autoría del acordeonista.

Los gastos de la producción corrieron por cuenta de ambos artistas, y fue así como en febrero de 2011 comenzaron grabando en los estudios de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia (Sayco), en Barranquilla; y concluyeron con las mezclas  en el estudio Audio Sistemas, de Javier Weber, en la capital del Atlántico.

La grabación, que también contó con la participación del cantante venezolano Argenis Carrillo; y la cantante colombiana Norma Villa, salió al mercado fonográfico el 12 de agosto de 2012, bajo el sello Damar Producciones, de propiedad de Rodrigo Rodríguez.

El lanzamiento tuvo lugar en Cartagena, en el Teatro Adolfo Mejía y en la Plaza de la Paz, con una primera edición de mil copias, que se agotó rápidamente, gracias a la promoción que se adelantó en las redes sociales de internet, debido a lo cual muchos amantes del folclor, que residen dentro y fuera de Colombia, llamaban a Rodríguez en aras de adquirir el disco compacto. Ya se está cocinando una próxima edición de mil ejemplares.

Juan Piña le canta a San Jacinto está nominado el premio Grammy Latino en la categoría de cumbia/vallenato, por su carácter netamente folclórico, aunque debe ratificarse que está cimentado sobre lo más rancio de la música sabanera, la expresión melódica y literaria que siempre se ha cultivado en los departamentos de Bolívar, Sucre y Córdoba, tarea que no le quedó grande a Juan Piña, bajista consumado, que domina armonías y cinquillos con que dominar la vocalización de diferentes aires tropicales.

“La nominación aparece en la página oficial de los Grammy Latino, en donde Colombia obtuvo otras 17 nominaciones entre los que están Juanes, Shakira, Chocquibtown y Maía; y en la misma categoría de Rodrigo Rodríguez compiten Jorge Celedón, Diomedes Díaz, Omar Geles y Silvestre Dangond. Los ganadores serán anunciados en la ceremonia oficial que se realizará en Mandalay Bay Events Center en Las Vegas el 15 de noviembre de 2012”, ha informado, por estos días, la prensa especializada.

Quienes conocen de cerca a Rodrigo Rodríguez no sólo destacan su don de gentes, su generosidad y mesura en cuanto a relaciones sociales, sino también su comprobado amor por la tierra que lo vio nacer. Por eso, en ninguna de sus producciones discográficas ha olvidado incluir canciones clásicas o nuevas de los compositores de la sabana.

Actualmente, además de ser uno de los técnicos de acordeones más prestigiosos de la Región Caribe, viene concibiendo proyectos como Acorbanda, una serie de discos compactos en donde rinde homenaje a la música sabanera, en formato de agrupación corralera; es decir, una combinación de  banda papayera con acordeón.

Pero también concibió la producción Entre el Valle y mi Sabana, en donde se hizo acompañar del extraordinario cantante cartagenero Mañe Bustillo, para grabar temas clásicos de los cancioneros vallenato y sabanero, pero con sonido de parranda y con mucho sabor a pueblo, producción que ya se apresta de materializar un segundo volumen.

Un semillero de acordeonistas y cantantes infantiles y juveniles espera su turno en los Montes de María, donde el maestro Rodríguez tiene una escuela patrocinada por el Sena, la cual ha mostrado sus frutos en los diversos festivales de música sabanera que se realizan anualmente en la región, y de los cuales Rodrigo Rodríguez fue ganador en varias ocasiones durante sus inicios como acordeonista y compositor.

De lograr alzarse con el premio Grammy Latino, Rodríguez sería el segundo artista sanjacintero en recibirlo, tomando en cuenta que el mismo galardón llegó por primera vez a esa tierra de manos del legendario conjunto Los gaiteros de San Jacinto, quienes lograron destacarse mediante su producción Un fuego de sangre pura, en donde continuaron con la misma sapiencia y sonoridad que fundaran Toño Fernández y los hermanos Lara.

Si el premio no aterriza de nuevo en San Jacinto, la sola nominación sería suficiente para que las autoridades distrital y departamental hicieran un justo reconocimiento a Rodríguez, tal vez el más grande defensor con que cuenta el folclor de los Montes de María en la actualidad.